Luis Abinader se Reunió con el Presidente de Hispaniola-Debout

PRÓXIMO CANDIDATO A PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA. DOM de Léo Joseph

  • Luis Abinader se reunió con el presidente de Hispagnola Debout
  • Reitera su eslogan “Escuchando a la gente”; y expresa su apoyo a la Clinica Jacques Viau
  • LA SECCIÓN ESPAÑOLA

Un ex candidato a la presidencia de la República Dominicana, que se prepara para postularse para el cargo más alto del país en 2020, se reunió con el presidente de la Asociación Hispagnola Debout con motivo de su última visita a Santo Domingo. De hecho, Luis Rodolfo Abinader Corona, que acaba de cumplir 51 años, más conocido como Luis Abinader, economista, empresario y político, tuvo una entrevista con Jean-Claude Valbrun, gracias a la intervención de Juan Medina Lino Fulgencio, ex alcalde de Consuelo, pueblo ubicado en la provincia de San Pedro de Macorís, y donde se encuentra la Clínica Jacques Viau creada por este último, ubicada en la órbita del batey Consuelito. Durante las dos horas que los dos hombres pasaron juntos, el Sr. Abinader reiteró su lema “Escuchando al pueblo”, mostrando su gran interés en el trabajo humanitario que el Sr. Valbrun ha creado, particularmente para los cortadores de caña, en particular, y los menos privilegiados de la suerte dominicana en general. El encuentro entre Jean-Claude Valbrun y el futuro candidato del Partido Revolucionario Moderno (PMR) fue organizado por el ex alcalde de Consuelo, que contribuyó en gran medida a la realización del proyecto de construcción de la Clínica Jacques Viau. Juan Medina Lino Fulgencio, cariñosamente llamado Johnny, tenía la intención de aportar una ayuda aún más sólida a la clínica aprovechando las prerrogativas del ayuntamiento que él dirigía. Pero fue suplantada por un competidor en las elecciones generales de mayo de 2016.

Mientras tanto, el ex alcalde de Consuelo, aliado de Luis Abinander, cuya buena voluntad conoce de la clínica Jacques Viau, había considerado oportuno que su candidato presidencial se reuniera con el presidente de la organización humanitaria Hispagnola Debout. El Sr. Lino Fulgencio también quiso presentar al Sr. Abinader a Léo Joseph, director de Haiti-Observateur. Sin embargo, un conflicto en el calendario de trabajo de esta última hizo imposible tal reunión. Esto no impide que el señor Joseph aproveche la oportunidad de esta entrevista perdida para hablar de este estadista cuya visión socio-política apunta a abordar los males que, según él, bloquean el progreso de su país y privan a los ciudadanos dominicanos de su parte en la distribución de los beneficiossociales y las oportunidades disponibles, pero que, según él, se desvían para fines personales, en el sentido de losintereses de una categoría.

Abinader aboga por más ayuda del gobierno
El hombre que debía llevar la bandera del PRM, en las elecciones presidenciales dominicanas de mayo de 2020,se alegró de haber conocido personalmente a Jean-Claude Valbrun, de quien ya había aprendido mucho, así como de la clínica que fundó en Consuelito, a través del Sr. Lino Fulgencio. Sr Abinader acoge con beneplácito el compromiso del Sr. Valbrun y su esposa con la labor humanitaria en la República Dominicana, elogiando a esta última por haber invertido sus recursos financieros, intelectuales y físicos en una esfera que beneficia tanto a los nacionales haitianos como a los Dominicanos en la categoría de los desfavorecidos.

Por su parte, Jean-Claude Valbrun aprovechó la ocasión para explicar a su interlocutor la indiferencia del personal médico asignado a la clínica por la administración local de Salud Pública, cuyo servicio es muy irregular. Por ejemplo, anotó, algunos proveedores de serviciosmédicos están ausentes cuando lo desean, lo que priva a los pacientes de la atención médica que tanto necesitan.

El Sr. Valbrun no ocultó su frustración por la indiferencia de las autoridades gobernamentales hacia él, ya que nunca dio una señal de vida en relación con su solicitud de exención de impuestos para la clínica. El año pasado (en noviembre), él y sus asociados en Nueva York se vieron obligados a pagar altos impuestos sobre el hardware (computadoras e impresora) utilizado para computarizar las operaciones de la clínica. El presidente de Hispagnola Debout cree que esta actitud puede explicarse por la indiferencia, si no por el desprecio hacia los braceros. Según él, esto convierte a loslíderes menti- rosos de la Salud Pública Dominicana en defensores de un servicio médico de “calidad” para los cortadores de caña y sus familias.

Jean-Claude Valbrun cree que la vocación de los tomadores de decisiones dominicanos en materia de atención a los más necesitados los desafía a abstenerse de tratar a los residentes de los bateyes como parientes pobres.

El Sr. Abinader piensa que el gobierno debería ayudar más a la clínica, comenzando por proporcionar el mobiliario y el equipo necesarios para el funcionamiento normal de tal institución. Deplora el hecho de que aquellos que toman decisiones a nivel del Departamento de Salud Pública, a todoslos niveles,se comporten de esta manera.

Luis Abinader también abordó la cuestión de los haitianos nacidos en la República Dominicana de padres extranjeros, pero a los que se les negó la nacionalidad dominicana.

Hijo de inmigrantes libaneses, pregunta a las autoridades si debe regresar al Líbano para obtener los documentos que le permitan acceder a un pasaporte dominicano. Esto también se aplica, le dijo a Jean-Claude Valbrun, al hijo de Peňa Gómez, quien actualmente ocupa el alto cargo de director de la Lotería Nacional.

Recordamos que el difunto secretario general del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) fue elegido alcalde de Santo Domingo. Nacido y huérfano de padres haitianos, el difunto Gómez se había postulado a la presidencia tres veces. Pero su candidatura fue efímera, como resultado de travesuras racialmente inspiradas. En su tercer intento, era el favorito de los votantes. Pero fue, una vez más, víctima de una estrategia que algunos observadores atribuyeron a Juan Bosch, durante las elecciones especiales celebradas en mayo de 1996 que colocaron al candidato del Partido Liberación Nacional (el nuevo partido creado por Bosch después de dejar al PRD), en este caso Leonel Fernández, en  segundo lugar detrás de Francisco Gómez, quien obtuvo el 38,9% de los votos. Fernández fue elegido gracias a un acuerdo alcanzado entre las distintas partes en detrimento del favorito Gómez.

En guerra contra la corrupción y la impunidad
Luis Abinader propone transformar su campaña para la presidencia de la República Dominicana en una guerra abierta contra “la corrupción y la impunidad”, así como contra la delincuencia que ha tomado proporciones alarmantes en su pais, dijo.

El futuro candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno aboga, en su sitio web, por una ruptura radical con la corrupción y la impunidad. Para ello, propone a sus conciudadanos “un modelo de gobierno diferente al que hemos tenido en los últimos años”. En la estela, sostiene que la República Dominicana necesita “una nueva visión y nuevas prácticas en todos los niveles de liderazgo estatal”. Porque, argumenta, “la corrupción y la impunidad han penetrado profundamente en grandes sectores de la sociedad. Por lo tanto, propone la introducción de un nuevo modelo de gestión política que funcione con total transparencia para liberar a este país de estos flagelos que están ganando terreno constantemente.

En cuanto al problema de la inseguridad, Luis Abinader advirtió contra el desbordamiento del crimen organizado, obligando al gobierno del presidente Danilo Medina a adoptar medidas radicales, urgentes y responsables para la seguridad pública y la protección de los ciudadanos.

Abinader añadió que la situación ha llegado a un punto en el que la gente prefiere “quedarse en casa, no aventurarse en la calle”. Una situación que califica de “inaceptable para la sociedad dominicana, que tiene pleno derecho a vivir en paz y seguridad”, lo que indica, además, que el pueblo dominicano “paga impuestos y hace otros aportes para apoyar al Estado”.

Según Abinader, la corrupción y la impunidad, dos fenómenos omnipresentes en la República Dominicana, fueron algunos de los factores que contribuyeron a la victoria de Andrés Manuel López Obrador en las últimas elecciones presidenciales mexicanas.

Continuando con el mismo tema, el futuro candidato presidencial enfatiza: “Noté, con ocasión de estas elecciones, que un cambio como el experimentado por México tendrá lugar aquí en mayo de 2020, debido al agotamiento del modelo de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana, que no ha sido capaz de dar respuestas efectivas a las necesidades y demandas de los diversos sectores sociales del país.

Para escuchar y leer a Luis Abinader, uno tiene la impresión de que habla de la situación que prevalece en Haití, tanto los problemas de seguridad como el fenómeno de la corrupción y la impunidad observados en los dos países que comparten la sobe- ranía de la isla son similares.

Cabe señalar que la corrupción ocupó los titulares de los medios de comunicación dominicanos, primero en el contexto de la acusación del senador dominicano y secretario del PLD en el poder, Félix Bautista, quien fue destituido por la Corte Suprema de la República Dominicana. Este veredicto de no a favor del poderoso senador dominicano no impidió que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos confiscara sus propiedades en ese país pormotivos de corrupción. Por otro lado, por lo menos una docena de ciudadanos dominicanos, incluyendo ministros y parlamentarios, han sido acusados por el poder judicial dominicano en el caso Odebrecht. Esta firma brasileña había pagado unos 200  millones de dólares a políticos dominicanos a cambio de lucrativos contratos de construcción que le habían sido adjudicados.

Un entorno político diferente
Luis Abinader cree que el cambio en el entorno socio-político de la República Dominicana favorece su candidatura a la presidencia para el año 2020. Los últimos acontecimientos en su país y las protestas contra la corrupción y la impunidad observadas aquí y allá en el mundo parecen darle la
razón.

De hecho, el escándalo de Odebrecht, en particular, y las disputas del senador Bautista con el poder judicial dominicano, asícomo la de los Estados Unidos contra él, han puesto estos crímenes bajo una nueva luz, habiendo desencadenado manifestaciones callejeras de miles de ciudadanos que exigían que se pusiera en marcha la acción judicial contra los altos funcionarios del Estado involucrados en estos escándalos. Sobre todo cuando los manifestantes sospechan del propio presidente Medina, dado que entre los acusadosse encuen- tran ministros de sus gobiernos y parlamentarios cercanos al partido gobernante.

En materia de corrupción, Leonel Fernández, predecesor del Sr. Medina, no estaría fuera de toda sospecha, ya que algunos observadores lo asociaron con transacciones consideradas anticatólicas.En cualquier caso, en el marco de la acción de las autoridades judiciales norteamericanas contra el senador Félix Bautista, algunos diplomáticos que pidieron el anonimato afirmaron que Washington desea la llegada de una nueva generación de líderes al Palacio Nacional, en Santo Domingo, y la entrada en funciones de estadistas cuya gestión estémás en armonía con la nueva tendencia anticorrupción y antiimpunidad que prevalece en el hemisferio occidental y en otras partes del mundo. Las acusaciones de ex primeros ministros, jefes de estado y parlamentarios, y empresarios a la cabeza de corporaciones multinacionales financieramente poderosas no son ajenas a la influencia de Estados Unidos y otras democracias globales participantes en las principales decisiones políticas globales.

A la luz de todos estos hechos, la candidatura de Luis Abinader a la presidencia de la República Dominicana debe recibir atención. Seguir con interés cómo su estrategia política influirá en la tendencia del electorado dominicano en los próximos meses.


Este artículo es publicado conjunto con el semanario Haití-observador, edición del 25 de julio de 2018 y se encuentra en página 1, 2, 9, 14 : H-O 25 juillet 2018 o,  http://haiti-observateur.org/wp-content/uploads/2018/07/H-O-25-Juillet-2018.pdf